SEGUNDA PARTE DE ENSAYOS.
También debes considerar
que en los ensayos el principal motivado
para su realización, eres «tú», sí tú no estás motivado, de nada servirá que te
explique el mismísimo Albert Einstein su teoría, si tú no tienes la menor
intención de aprender.
Vayamos por partes:
POR MARIO LUIS VIGUERAS
CUÉLLAR NOVIEMBRE DE 2017.
EL MOTOR DE LA MOTIVACIÓN.
Recientes estudios sobre la
motivación en la escuela, han demostrado que sino existe disposición por
aprender, el aprendizaje no va a llegar, ¿Qué podemos hacer los docentes frente
a esta situación? ¿Será imposible cambiar a estas nuevas generaciones?
Desafortunadamente nadie escarmienta en
cabeza ajena, y tenemos que llegar al error, para valorar lo que se hace día a
día para que los estudiantes aprendan.
Uno de los errores más comunes es que
mientras el docente espera que sus alumnos ideales, tengan un comportamiento
adecuado, sean respetuosos, cumplan con
sus tareas, los alumnos lo ven desde otra perspectiva, y entonces chocamos en
la incomprensión.
Resulta que como
estudiantes, ellos tienen sus propias prioridades, no les gusta la escuela, y
es una triste realidad, porque la han
visto como una obligación, y no como un espacio de aprendizajes.
Pongámonos de acuerdo, mientras un docente ve la escuela
como su trabajo, el alumno, en la mayoría de los casos viene a clases porque no
hay otra alternativa en casa, es la única opción posible para mejorar su situación económica.
Además le han dicho que si estudia va a poder tener ese
lujosísimo automóvil último modelo, va a andar con la chava más guapa, va a
tener las casas más lujosas.
Sin embargo esta idea de que tenga todos los bienes
materiales, es un producto de la ingeniería humana que se llama CONSUMISMO.
El consumismo es uno de los
factores que está haciendo a las nuevas y viejas generaciones de individuos que
cada vez seamos dependientes de todo, de la tecnología, por ejemplo, sino estás
ACTUALIZADO, sino cuentas con la última
versión de tal o cuál aspecto, estás fuera de este mundo…
Desafortunadamente hemos permitido que las grandes
empresas se estén apropiando de los individuos, y no hemos hecho realmente nada
contra esto.
Precisamente hace unos días platicando con unos alumnos
en una clase, uno de ellos expresó que en la lectura se hablaba del año 2030,
que eso no podía ser parte de una noticia, sin embargo hay que entender que el
2030, está más cerca de lo que nos podamos imaginar.
Claro que está más cerca de
lo imaginado, sólo nos faltan 13 años, para los que ya llevamos un tiempo en el
planeta, es un tiempo relativamente corto, para los jóvenes lo ven como algo
muy lejano, pero el tiempo pasa muy rápido, cuando nos damos cuenta lo nuevo es
viejo y lo viejo, sino se renueva tiende a desaparecer, pero no siempre es así.
Cuando Julio Verne realizó la mayor parte de su obra
literaria, con su imaginación nos llevó a viajar al Centro de la Tierra, un
viaje a la Luna, y conocimos el submarino mucho antes de que fuera real, así
pasa con nuestra tecnología, hoy los cambios se están dando de una manera más
vertiginosa que antes.
Un equipo de cómputo en menos de 5 años, se está
volviendo obsoleto, pero aquí pregunto: ¿Para quién es obsoleto? ¡¿Para ti, o
para un sistema?
¿A quién le conviene que nos
«actualicemos»? ¿Quién se queda con estas ganancias millonarias?
No podemos ser ilusos cuando vemos con tristeza que cada
vez se acrecienta más la pobreza y
también que se acumula la riqueza del mundo en unos cuantos.
Posiblemente respondas que no es culpa tuya, ni tampoco
mía, sin embargo hay formas de empezar a frenar estas ideas que nos agobian.
Las grandes empresas nos han creado la necesidad de
consumir sus productos, productos que en ningún momento son benéficos pero que
nos han hecho creer que sí, un ejemplo sencillo en consumo de refrescos, no es
un producto vital, como el agua, sino que nos presentan un formato atractivo
que nos seduce al consumo.
Este consumismo, nos ha
llevado a pensar que cuando tenemos sed, lo mejor para quitarnos esa sensación,
es un refresco, y más aún si pertenece a una cierta agrupación refresquera.
Lo mismo está pasando con la educación, nos han vendido
la idea de que la educación debe ser divertida, fácil, que el alumno apruebe
con el mínimo esfuerzo, para que no se vaya a frustrar…
Ante este panorama, el alumno viene con la idea de que el
profesor debe estar a sus caprichos, que tiene que justificar lo que le pagan,
y ¿El alumno? ¿Cuál es su papel? ¿Qué está aportando a la sociedad?
La educación no va a mejorar
si tenemos alumnos que no tienen la necesidad de estudiar, sino sienten que el
aprendizaje bien encausado los va a sacar de muchos problemas.
Si los alumnos no desarrollan la capacidad de pensar
críticamente, sino sienten esa necesidad por aprender a aprender, así tengamos
a Einstein como nuestro docente estrella, el alumno no va a aprender.
Los grandes sabios del mundo, no son aquellos que lo
tienen todo, sino aquellos que con sus destrezas han aportado aunque sea un
granito de arena a esta inmensa galaxia
cósmica.
Por eso cuando alguien me pide que le muestre qué es para
mí un ensayo, le enseño éste y al final le pido que me diga qué le hace falta,
y sabes que le hace falta …
Que te pongas las pilas, que
cargues esa batería al máximo y te pongas en movimiento, eso que decían
nuestros antepasados, el llamado Ollin, que no es otra cosa que poner a mover
tus emociones, tu cultura, tus ideas y permitir un cambio, es la entrada del
quinto Sol.
El cambio como parte integral del ser humano, permite la
renovación, las águilas después de un periodo de recogimiento vuelven a volar
majestuosas.
Nada en el universo está estático, todo tiene movimiento,
así tú, como alumno, tienes el deber de moverte, de investigar, de tener dudas,
la duda lleva a la investigación, lleva finalmente al cambio porque éste es
cíclico, donde una vez comienza, ahí también termina, la rutina mata y la
quietud provoca sueño, muévete, sé parte de los triunfadores, no desistas.
La meta está cerca, el
principio está en hacer cada quien lo que nos corresponde, el universo es tan
grande que caben todos los pensamientos, no te limites por unas cuantas hojas
de trabajo.
Haz contado las páginas del Ingenioso Hidalgo Don Quijote
de la Mancha… lo hizo un hombre como nosotros, Miguel de Cervantes Saavedra, sí
él pudo hacer esta obra magnífica en la época en la que vivió… nosotros los de
la era de la computación y la electrónica, podemos crear más maravillas como
éstas.
El principio es lo más difícil, lo demás viene con un
poco de investigación…
No hay comentarios:
Publicar un comentario